Historia

Las Cajas de Compensación son instituciones de previsión social, constituidas jurídicamente como corporaciones de derecho privado, sin fines de lucro, cuyo objeto es la administración de prestaciones de seguridad social.

Las Cajas disponen de una amplia gama de beneficios y servicios sociales que contribuyen a lograr una mejor calidad de vida de los Chilenos. Ello es posible gracias a que, por ley, reinvierten todos sus excedentes en más y mejores prestaciones familiares. Actualmente, hay cinco Cajas que operan en Chile y que impactan positivamente la vida de 8 millones de chilenos.

Son financieramente neutras para empresas, trabajadores y estado.

Son pioneras.

Son expertas en calidad de vida.

Son transversales.

Son representativas.

Cajas en el mundo

Nacieron en Europa y, más tarde, en América para fortalecer la protección a los trabajadores. En su origen se encuentran empresarios que respondieron al llamado de la Iglesia Católica para velar por la calidad de vida de los asalariados. Era el tiempo del Papa León XIII, quien, alertado por la creciente pauperización generada por la Revolución Industrial, denunciaba en la encíclica Rerum Novarum (1891) las injusticias y la necesidad de evitar la materialización de ideologías que llamaban a la lucha de clases.
Uno de los primeros precedentes lo sentó el francés León Harmel cuando en 1891 instauró subsidios familiares, para la vejez y Cajas de Ahorro en su compañía.
En 1916, otro francés, M. Romanet, fundó la primera Caja de Compensación para mecánicos, caldereros y fundidores en Grenoble. En España, surgieron en el siglo XIX para adecuar el ahorro popular hacia la inversión y realizar una labor social en sus ámbitos territoriales. En América Latina fueron creadas en los ’50: en Chile, a partir de 1953 y en Colombia un año después.

Cajas en Chile

Siguiendo los pasos de la experiencia europea, varios empresarios relacionados con la Comisión de Acción Social de la Cámara Chilena de la Construcción concibieron un fondo para entregar un beneficio de tipo voluntario a favor de las familias de sus obreros. Tras este primer antecedente, entre 1953 y 1969, nacieron las cinco Cajas que integran hasta hoy la industria, todas ligadas en su origen a gremios empresariales y con el propósito de administrar las asignaciones familiares de sus trabajadores, aporte monetario que el gobierno instituyó legalmente para el sector obrero en 1953.